Los renovables son aquellos recursos que no se acaban tan fácilmente y que pueden durar mucho tiempo, además de que pueden regenerarse y el hombre puede utilizarlos sin tener la necesidad de modificarlos en la mayoría de las ocasiones, como por ejemplo los bosques, la flora, fauna y la energía solar.
Los recursos no renovables son los recursos que ya no tienen la oportunidad de regenerarse con el tiempo, se pueden agotar en cualquier momento debido a su explotación continua, como por ejemplo el petróleo, el gas natural, el carbón y distintos minerales y metales como el hierro, el oro y el cobre.
Y los recursos inagotables, son aquellos que se pueden usar una y otra vez y son imposibles de agotarse, o sea, son infinitos. Algunos ejemplos son el agua, el sol y el aire.
Todos estos recursos naturales son una fuente de aprovechamiento y mantenimiento para las diferentes necesidades que tiene el hombre. Gracias a la tecnología, es posible aprovechar algunos recursos que anteriormente no eran demasiado útiles, como por ejemplo la energía solar, antes no era tan utilizada como hoy, ya que ahora muchos lugares cerrados como casa y oficinas dependen de este tipo de recurso para tener energía eléctrica.